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«El día que nosotros decidamos tirar de nuestras músicas conquistaremos América, sin ningún problema»40 minutos de lectura

Entrevista a Andrés Rodriguez, el hombre que trajo la revista Rolling Stone a España

Hoy te acercamos esta entrevista a Andrés Rodríguez, que puedes escuchar también en este podcast.

Andrés Rodríguez es un histórico con mayúsculas del Periodismo en España. 

En la actualidad, editor de las revistas Forbes en España o Tapas, y consejero del digital El Español, también participa en tertulias radiofónicas, como las que dirige cada día en La Brújula Juan Ramón Lucas. En Onda Cero.

Pero Andrés no está aquí por todo esto, aunque saldrá a colación… sino porque también es uno de los tipos que más sabe de música, o mejor dicho, de las historias en torno a la música que han tenido lugar en nuestro país.

Andrés fue el primer director de la revista Rolling Stone que llegaba aquí a finales de los 90 (concretamente, en noviembre de 1999), y que permaneció, a partir de 187 números, en los kioscos, hasta el año 2015.

Históricas jornadas en Salamanca

A Andrés yo lo conocí en unas jornadas organizadas por Luis Miguel Pedrero en la Universidad Pontificia de Salamanca. Y en dichas jornadas, tituladas «Música pop y medios de Comunicación en España», que contaron con históricos del periodismo musical como Joaquín Luqui, Diego A. Manrique, Julio Ruiz o Luis Merino, también intervino Andrés. Porque obviamente, es otro histórico.

Hace una semanas coincidimos en un acto organizado por Onda Cero Valladolid, y de aquellos polvos, estos lodos…Acabo de desempolvar mi ya vieja colección, con las 30 primeras Rolling Stone que se publicaron en España.

Fotografía de pésima calidad, con Andrés Rodríguez (izqda.) interviniendo, en presencia de Diego A. Manrique o Carlos Goñi, entre otros, en las Jornadas «Música pop y medios de Comunicación en España» (Universidad Pontificia de Salamanca, abril de 2000)

El Gran Musical y Prisa

  • Vamos a echar la vista un poquito atrás, más de 20 años. Cuéntanos cómo llega a España la edición de la prestigiosa Rolling Stone

La edición no llega a mí, sino que voy yo a buscarla. Yo trabajaba en Prisa, y entré en el grupo para solucionar un problema.

Ellos editaban El Gran Musical, que era la ventana impresa del legendario programa de Tomás Martín Blanco, de la Cadena Ser, que continuaba vivo en Los 40 Principales.

Yo había ido a El Gran Musical a ver conciertos de niño, las matinales en la calle Atocha, pero la revista se les iba muriendo entre las manos.

«No quería hacer un Rock de Lux un poco más masivo, o un Ruta 66 un poco más amplio, o un Vibraciones de mi generación, yo quería llegar a muchísima más gente, y entonces intentamos interpretar la cultura pop y el Nuevo Periodismo en el sentido más amplio de la palabra»

Andrés Rodríguez


El Gran Musical estaba sobre todo protagonizado por el gran Joaquín Luqui. Entré en Prisa para darle una voz distinta a El Gran Musical.

Se la dimos durante tres años, cambiamos el nombre, lo convertimos en EGM, hicimos una revista de tendencias muy parecida a The Face.

Pero cuando pasaron tres años y la revista no perdía dinero, sin embargo el grupo Prisa decidió cerrar la revista por dos motivos: en primer lugar, porque no entendía una revista tan moderna dentro de la casa, y, por otra parte, porque el Estudio General de Medios presionaba diciendo que a una revista que se llamaba EGM, que son aún sus siglas, no la iban a ayudar.

Así que me cerraron una revista que dirigía, pero yo me quedé en la casa.

La aventura americana

Y desde ese momento yo tenía la ilusión de intentar convencer a Jann Wenner, el dueño de Rolling Stone.

Conocía bien la revista, estaba suscrito a la edición americana.

«Todo vuelve. La cultura pop es como las faldas de las mujeres, son más largas o más cortas, no sólo en función de si es primavera u otoño, sino también de la moda, que es cíclica. Casi todo es cíclico, incluso las guerras; hay que tener cuidado»

Andrés Rodríguez


Y me planté en Estados Unidos para pedirle a Wenner que nos diera la edición española, totalmente convencido cuando vi que había una versión americana.

No sé si por chauvinismo por mi parte, pensé que España era un mercado más grande, que era Europa, y que si había una edición en Argentina, probablemente convencería a Wenner para que nos diera esa edición en España, así que fue a por ella…

  • Tenías detrás el apoyo del grupo mediático más importante del momento, que tradicionalmente ha apoyado el mundo de la música…

Aprendí mucho y me quedé pasmado, porque cuando fuimos a hablar con Jann Wenner, en la Avenida de las Américas, en la Sexta, en su despacho, segunda planta, esquina, nos recibió este señor -legendario para el Periodismo (recomiendo a todo el mundo leer sus memorias)-.

Yo lógicamente le expliqué qué era el grupo Prisa, la posición de dominio que tenía en aquel entonces en los medios españoles, que era mucho mayor que la que tiene ahora, las cadenas musicales y demás.

Él me contestó, con un poco de arrogancia, pero con transparencia, «yo tengo mucho dinero, no lo necesito. Tampoco necesito hacer mi revista en España, me da lo mismo que mi socio tenga mucho dinero. Lo que yo quiero saber es que a quien entregue la revista va a cuidarla como si fuera mi hija».

Pensaba que a la hora de convencerle tendría muchos argumentos yendo con toda la artillería del grupo, y me di cuenta de que no, que era una cuestión de cariño, de entender la música.

Andrés Rodríguez, por Pablo Llorente. Fotografía cedida por el entrevistado

«Yo quiero que tú hagas la revista»

Me dijo: «Yo quiero que tú hagas la revista».

Le di las gracias, me sentí muy honrado en la respuesta, pero aprendí que en Nueva York, en América, que en los media… El dinero no es todo.

Cuando vine a Madrid, obviamente esto yo no se lo expliqué tan claramente a Prisa porque eran mis patronos, eran quienes se iban a jugar el dinero en el proyecto y yo lo que tenía era que casar los dos intereses, no enfrentarlos.

Me dijo eso y tiene toda su lógica.

He hecho Esquire, Harper’s Bazaar, New York Times… Ahora Forbes

Tú le puedes dar al más rico del pueblo la mano de tu hija -si me permitís el símil- y no tiene por qué ser un matrimonio feliz.

«En Latinoamérica hay una militancia rockera mayor a la que hay en España, que a veces somos más sensibles a las modas de la música pop sajona»

Andrés Rodríguez


  • Es el cumplimiento del sueño americano…

Suelo contar que los media están en Nueva York y la industria audiovisual, en Los Ángeles.

Para mí el sueño americano es que aunque tú te llames Rodríguez -y de segundo me llamo Sánchez- que el tipo que vas a ver no te desprecie en tus dos primeras frases.

Porque Manhattan, Nueva York, es una ciudad que está abierta a tener lo mejor del mundo.

Emprendimiento práctico made in USA

Están acostumbrados a tener lo mejor del mundo en cualquier área. Y son muy prácticos: Saben que las mejores cosas del mundo no tienen por qué venir de un tipo que se apellide Kennedy o que tenga apellido aristocrático. Que a lo mejor se las trae un emprendedor de Corea del Sur o un españolito

Ellos te escuchan, y si te ven con ganas, y si te ven seguro de ti mismo…

Y si tú les dices que eres el mejor, luego se lo tendrás que demostrar… ellos lo que quieren es dinero y una manera muy práctica de hacer crecer el negocio.

Digamos que los romanticismos y los honores están muy presentes en la cultura latina, pero allí no funcionan. Allí son prácticos prácticos. Es decir, tú tráeme una idea buena, que yo te consigo el dinero para que la lleves a cabo mientras funcione.

«A las dos o tres semanas de que el grupo Prisa decidiera cerrar Rolling Stone en España, Jann Wenner me escribió y me pidió si quería volver a editarla. Creo que no me equivoqué no cogiéndola y eso es doloroso»

Andrés Rodríguez


  • Andrés, con anterioridad, fuiste director de la revista de El Gran Musical y pasaste a dirigir Rolling Stone ¿Qué planteamiento haces? ¿Ruptura?..

Hago un planteamiento de ruptura, sí. Hacer El Gran Musical era intentar interpretar… Yo quería hacer una revista como The Face.

Hicimos algo bastante moderno, con gente con mucho talento.

«A nuestra bola»

Y ahí, digamos que la dificultad era que la gente de la radio, que hacía El Gran Musical, sintiera que íbamos a nuestra bola. Que íbamos a nuestra bola, pero que no lo sintieran.

En el caso de Rolling Stone esto ya no era tan así, porque la cabecera no tenía un programa de radio. En este caso, lo que intenté fue adaptar la revista americana aquí, haciéndola más grande.

No quería hacer un Rock de Lux un poco más masivo, o un Ruta 66 un poco más amplio, o un Vibraciones de mi generación, yo quería llegar a muchísima más gente, y entonces intentamos interpretar la cultura pop y el Nuevo Periodismo en el sentido más amplio de la palabra.

La primera portada levanta polvareda

Las cuatro primeras portadas de Rolling Stone España. Chema Sánchez

A veces con algunos errores, porque la primera portada que yo se la di a Alejandro Sanz, en los meses en los que El corazón partío era en España un boom estratosférico, la gente del rock and roll, entre los cuales me encuentro, dijeron “Ostras, esto no es Rolling Stone, porque en Rolling Stone sólo salen Neil Young y U2”. Y esto no es verdad.

En Rolling Stone América salen también Britney Spears y Brad Pitt.

Con esa intención de apertura la dirigí cinco años y también organicé la edición mexicana, para Prisa igualmente.

Busqué el director mexicano, Benjamín, que fue quien la dirigió en México unos años, no recuerdo cuántos.

  • ¿Cómo fue la experiencia en México?

La experiencia mexicana es muy particular, porque México es un país fascinante, apasionante, tiene una energía bestial.

Tiene esa sensación de nuevo mundo que es muy difícil de percibir en un país viejo como el nuestro, en un continente viejo como Europa.

Esa energía es tremenda, está casi todo por regular.

Aquí da la sensación de que está todo regulado.

México, un país especial. Freepik

Un director mexicano para México

Dicho lo cual, aprendí que era absolutamente imposible que una revista funcionara si no la dirigía un mexicano.

Tenía que dirigirla un mexicano, tenían que hacerla mexicanos, como es lógico, y mucho más porque la empresa editora, esto es, el dinero era de Prisa.

Era Prisa financiando aquella aventura, y una vez que elegí a Benjamín no tuve un control editorial sobre lo que iban publicando y sobre la cuenta de resultados.

Creo que la edición mexicana luego pasó de manos. Prisa la dejó y buscaron otro editor.

  • En México, Colombia, Argentina… ¿Por qué América mantiene cierta capilaridad de medios norteamericanos y en España nos es tan difícil?

En Latinoamérica hay una militancia rockera mayor a la que hay en España, que a veces somos más sensibles a las modas de la música pop sajona.

Números del inicio de Rolling Stone en España. Chema Sánchez

Y como hay mayor militancia hay más querencia hacia la cabecera, hacia Rolling Stone América.

¿Melómanos = futboleros?

Además, éste es un país bastante descreído en el sentido de que los melómanos llevábamos la música casi como los forofos de un equipo de fútbol.

«A mí me gusta el fútbol, pero sólo de mi equipo, y aunque lo haga mal, da igual, a mí lo queme gusta es mi equipo»… Y en la música pasaba un poco igual.

Aquella famosa época de las tribus urbanas parecía que la música no podía ser mestiza, que no te podían gustar unas cosas u otras.

Si te gustaba la música pop, no te gustaba el heavy metal, y si ponías a Metallica en portada ya no era tu revista.

Ese tipo de cosas yo creo que pasan menos en Latinoamérica.

De Perales a Metallica

  • En Music and Rock tratamos a Perales como a Metallica… No está reñido.

Yo pienso lo mismo. Hablando de esto, en el último concierto de Metallica en España, me parece que hicieron una versión de Los Nikis.

Pero… como sabes, la revista tuvo tres directores más, compañeros, que cada uno le dio su visión.

Lógicamente cuando alguien deja de dirigir una revista, como era mi caso, que además yo la había traído a España, y la cogen otros compañeros, esto es muy parecido a como si un cocinero abre un restaurante, después deja de cocinar allí, siempre le parece que las cosas habría que hacerlas como él cocinaría y emplataría.

«Ese momento en el que uno va a la estantería, saca el disco, enciende el plato, quita la galleta… uno no sabe si hay dentro una funda, no sabe dónde dejar la carpeta, coge el disco, no sabe si tiene polvo o no, lo limpia o no lo limpia, lo pone en el agujerito y lo da a girar. Pensamos que era una tontería o una pérdida de tiempo. Pero nos hemos dado cuenta de que es como la seducción en una noche de sexo»

Andrés Rodríguez


Es ley de vida. La revista estuvo viva 15 años, luego Prisa decidió cerrarla a mi pesar también, porque lógicamente mi corazón siempre estaba ahí, en aquellas ilusiones que había puesto y recuerdo que a las dos o tres semanas de que el grupo decidiera cerrarla, Jann Wenner me escribió y me pidió si quería volver a editarla.

Segundas partes

Lógicamente había sido yo quien le había convencido para abrir España, no querían perder el país y yo, en aquel momento, estaba editando Esquire, Harper’s Bazaar, Rock Report… Y estaba lanzando Forbes.

Editaba y no era capaz de incorporar dos bebés a la vez, y entonces me fui a ver a Jann.

Él estaba trasladando las responsabilidades a su hijos, sobre todo a Gus, porque el otro, Teo, es fotógrafo, y también publicaba en la revista.

Y yo le dije que en ese momento no podía coger el relevo y continuar con la revista, muy a mi pesar, porque a mí me gustaría hacerlo todo.

Pero creo que no me equivoqué no cogiéndola y eso es doloroso, porque tú abres una revista, la diriges cinco años, no pasa nada porque la dirijan otros compañeros -faltaría más-, gente muy interesante, y verla cerrar siendo tú editor, pues da mucha rabia.

«Creo que la vida es cortísima, y los años en que uno está sano y lúcido son muy pocos. A mí me gustaría que fueran algunos más»

Andrés Rodríguez


Del boom del CD a la reaparición del disco

Pensé: si esto me hubiera pasado en otro momento… También la industria en esos diez años pegó un revolcón digital: se pasó del boom del CD a la piratería, y de ahí a la desaparición del formato físico y de ahí a la reaparición del vinilo.

Eso también pilló de por medio a Rolling Stone América. Era un momento muy complicado para volver a editarla.

  • Vamos a tocar esto… Las modas que vuelven. Los vinilos. ¿Crees que va a durar esa moda?

Creo que sí. Todo vuelve.

La cultura pop es como las faldas de las mujeres, son más largas o más cortas, no sólo en función de si es primavera u otoño, sino también de la moda, que es cíclica.

Casi todo es cíclico, incluso las guerras, que hay que tener cuidado.

Y todo vuelve, y volverá el CD. Ya están volviendo los casetes.

El rito de poner un disco, narrado por Andrés. Freepik

El vinilo, más que una moda

Refiriéndonos al vinilo es algo más que una moda, porque tiene dos cosas que son únicas: esos segundos o minutos de tiempo que uno tarda, entre coger el disco y dejar que suene, los habíamos infravalorados.

Ese momento en el que uno va a la estantería, saca el disco, enciende el plato, quita la galleta, uno no sabe si hay dentro una funda, no sabe dónde dejar la carpeta, coge el vinilo, no sabe si tiene polvo o no, lo limpia o no lo limpia, lo pone en el agujerito y lo da a girar.

Pensamos que era una tontería o una pérdida de tiempo. Pero nos hemos dado cuenta de que es como la seducción en una noche de sexo. Los prolegómenos son fundamentales, imprescindibles.

Cuanto mayor es la experiencia, mejor es la noche. Pues esto es igual.

Cuanto mejor es el vinilo, mejor es la carpeta, si se abre mejor, si la portada es la leche, fantástico; si es de 180 gramos, increible; si es caro, mejor, porque más gusta.

Eso nos lo había robado el CD a cambio de 74 minutos de un tirón, sin tener que levantarnos y sonido digital.

Sueños de un seductor

Hay una escena fantástica de Woody Allen, que creo que es de Sueños de un seductor, que es mi escena favorita: tiene una cita en casa, y está esperando a una chica, está nerviosísimo, ha colocado todo 30 veces, la botella de vino, el cojín del sofá… y está que va a poner el vinilo, y en ese momento toca la puerta y aparece la chica, creo que es Diane Keaton, y está tan nervioso que en ese momento, en lugar de ponerlo, lo lanza, como si fuera un frisbee.

A nadie se le ocurriría lanzar un CD. Pero el cassette tiene un poco el mismo rollo: la cinta, el rebobinarla… Todo eso que hemos despreciado tantas veces.

La añorada cassette. Freepik

Ahora hay grupos que editan sólo en cassettes, súper pequeñísimos, con tiradas muy cortas, pero creo que el vinilo está aquí para quedarse.

Les obliga a los grupos a pensar en las portadas: la portada como reclamo de compra. El CD te daba una portada y no tenía reclamo de compra. Tenía que ser un packaging de cartón… Así que es fantástico.

Lo latino y lo hispano

  • Has hablado de esa militancia rockera de Latinoamérica, pero allí desde hace más de una década y media hay otros géneros que han crecido hasta casi alienarlo todo, por ejemplo a través del reguetón, pero grandes grupos o solistas como Shakira, Maná, Juanes… han venido para acá. Pero nosotros no acabamos de exportar a América, y eso que tenemos la ventaja del idioma, igual que Inglaterra con Estados Unidos y viceversa… ¿Qué pasa ahí? ¿Por qué los músicos españoles no acaban de romper moldes en América y nosotros no dejamos de importar música americana?

Es una buena pregunta. En la música pop y el rock and roll imitamos patrones rítmicos y de actitud sajones.

Es bastante complicado venderles a ellos los mismos patrones.

Si te fijas, los ejemplos que me pones, que son muy interesantes de latinos trayéndonos música a nuestro mercado, no nos vienen a traer rumba, flamenco o copla, sino sus músicas.

El día que nosotros decidamos tirar de las nuestras conquistaremos América, sin ningún problema, porque tenemos músicas propias, sonidos propios y culturas propias.

Es fácil para un cantaor flamenco, es fácil para Paco de Lucía… bueno, no es fácil, porque hay que ser un genio.

Los americanos identifican perfectamente una cosa única, pero es muy difícil montar una banda de rock incluso con mucho talento. O de blues.

El caso Rosalía

En el caso de Rosalía, entra en el mercado americano porque tiene una idiosincrasia propia… una latina lo haría de otra manera, y una anglo también. Y ese es el asunto.

Muchas veces generamos nuestra propia interpretación del pop, del rock con textos en castellano con nuestra propia problemática de los autores… claro, eso interesa localmente, pero no tiene mucho sentido hacer grunge o blues para los yanquis.

No nos lo van a comprar.

Andrés Rodríguez hace un receso en su lectura del New York Times. Pablo Llorente. Foto cedida por el entrevistado
  • Los americanos del Norte, Andrés… Qué talento tienen con el marketing musical. La que se ha montado en torno al delta del Misisipi, las 700.000 visitas que recibe cada año Graceland… aquello es una máquina de hacer dinero. Tú que conoces bien a muchas figuras, tenemos a Paco de Lucía, Camarón… ¿Por qué en España no se hace un museo a Raphael, por ejemplo..?

En el caso de Raphael la respuesta es muy obvia y ojalá que no lo hagan nunca, y es porque está vivo.

La biografía de Camarón

Pero en el caso de Camarón… Yo publiqué la primera biografía de Camarón, la estaba realizando cuando aún no había muerto.

Es un trabajo que le encargan a Diego A. Manrique y no quiso meterse en ese follón, con mucha inteligencia. Me dijo que si quería hacerlo yo, y con mucha inocencia lo hice.

En el caso de Camarón, que está a punto de tener un museo en San Fernando, el problema es que los herederos están en disputa con el Ayuntamiento, por lo que he leído en las últimas noticias de El País, que está financiando el museo.

Quiero decir que ahí no están solucionados el tema de las herencias o del futuro legado de Camarón.

Pero hay que recordar que James Brown me parece que estuvo sin enterrar dos semanas. Quiero decir que este problema no es solo nuestro.

«No es suficiente tener un mito musical que nos falte para generar un museo, hay que estar a la altura del mito. Lo que no puede ser es que el mito nos haya dejado una obra de primera división mundial y luego el museo sea de tercera»

Andrés Rodríguez


La altura del mito

Y luego, por otro lado, hay que pensar otra cosa: no es suficiente tener un mito que nos falte para generar un museo, hay que estar a la altura del mito. Lo que no puede ser es que el mito nos haya dejado una obra de primera división mundial y luego el museo sea de tercera.

Entonces va espantando la leyenda, que no digo que el de Camarón lo sea, que no lo he visto ni lo sé todavía. Pero el museo tiene que engrandecer la figura en este caso de Elvis para que en vez de que haya 700.000 visitantes pues al año que viene haya 800.000.

  • Hace unos días escribías un emocionante artículo en El Español tras la jubilación de Julio Ruiz, a quien muchos llevamos toda la vida escuchando, historia viva de la radio en España. En Estados Unidos tendría un homenaje más allá de la entrevista que le hizo Ana Blanco en el Telediario de La 1, ¿no crees?

Contaba en el artículo que, es tan difícil cuando una sociedad crea una leyenda o se pone de acuerdo en decir “este tío es nuestro”, no puede ser que un convenio colectivo o una legislación laboral se lo cargue.

No puede ser, porque eso pertenece al bien común.

Estudio radiofónico. Freepik

Los mentores americanos

Y si ese señor quiere continuar trabajando, una sociedad inteligente es la que dice, sí, nosotros tenemos este convenio de jubilación, usted se tiene que jubilar, pero hay una excepción y a partir de ahora le vamos a dejar trabajar dos años o tres. En eso los americanos son increíbles.

«Si este país tuviera una industria radiofónica un poco más grande Julio Ruiz debería haber entrado al día siguiente en otra emisora. Y entonces el titular hubiera sido “RTVE pierde a Julio Ruiz que se va por esta otra emisora«»

Andrés Rodríguez


Lo conozco por Hearst y otras compañías: Cuando una persona llega a la jubilación y sin embargo tiene el know how le siguen teniendo de consultor.

En vez de jubilarle, Le ofrecen en ese momento un contrato bien pagado, de uno o dos años y paulatinamente van rompiendo el lazo, y muchas veces en ese año de consultor le llaman muy poco o no le consultan nada.

Pero pueden coger el teléfono en cualquier momento y seguir diciendo que está con nosotros.

Un tirón de orejas a RTVE

A veces lo hacen para que se vaya a la competencia, porque esta carta de despedida a Julio Ruiz era un tirón de orejas a Televisión Española, de Julio o José Miguel López.

Pero si este país tuviera una industria radiofónica un poco más grande Julio Ruiz debería haber entrado al día siguiente en otra emisora.

Julio Ruiz, leyenda viva de la radio. Fotografía de RTVE
Julio Ruiz. Fotografía de RTVE

Y entonces el titular hubiera sido “RTVE pierde a Julio Ruiz que se va por esta otra emisora”.

Yo creo que está muy bien que tengamos un convenio laboral, por no decir que Julio fue contratado por obra durante veintitantos años…

Referentes radiofónicos

Pero yo hablaba de la parte emocional, de cómo una sociedad puede perder, entre comillas, a Juan de Pablos o a Julio Ruiz, por un convenio. Si no quieren trabajar ellos, faltaría más.

Pero si ellos dijeran “pues yo ahora, sólo quiero seguir una vez por semana”, o “me veo con fuerzas este año, pero el siguiente no lo sé”.

Nos empobrece quitarles el micrófono.

  • Hay quien cree que, ante el emerger de sonidos en los que la guitarra no aparece, ese elemento fundamental y vertebrador de un género que ha estado muy presente en los últimos 70 años, como es el rock, éste no vive su mejor momento… ¿Qué opinión te merece esto, Andrés?

Te diría una cosa: diferenciaría entre vivir el mejor momento de algo y ser masivo.

Nos hemos acostumbrado, como es música pop, a que los mejores momentos de la historia es cuando todo el mundo quería eso.

Momentos incomprendidos

Pero si uno se va al cine o la literatura, o a las revistas, o a la propia música, algunos de los mejores momentos que nos ha dado la música, el cine las revistas o la poesía, no han sido consumidos por masas, han sido momentos incomprendidos, de pocas audiencias, que con el tiempo han sido referentes y han hecho cambiar nuestra sociedad.

El cornudo símbolo de los amantes del rock and roll, o el heavy metal… o vete tú a saber. Freepik

Entonces, que en este momento, que la mayoría de las emisoras se copien unas a otras en programar el mismo tipo de música, que el rock and roll no tenga ventanas en la radio, o las tenga solo en el AOR, en los clásicos.

Que a veces te pega un subidón, cuando vas en un taxi y de pronto no sabes qué emisora está escuchando y de pronto te pone una canción de Toto y dices «coño».

Oldies, disco y rock and roll

Y te das cuenta de que está poniendo oldies, uno detrás de otro, pero como la canción es la leche, te vienes arriba.

Que todo eso esté pasando es una putada para el artista que quiere que le conozcan y para los modelos de negocios anteriores. Pero yo no creo que siempre vaya a ser así.

Yo que ya tengo algunos años, recuerdo años donde las emisoras sólo ponían música disco pero de una manera apabullante.

La prescripción musical

Es verdad que algunas otras ponían sólo rock and roll. Lo que sí se está perdiendo es la capacidad de prescripción del locutor.

Excepto Radio 3 y un poco de Cope y algo que debe haber por ahí a nivel provincial, es como si se hubiera perdido la fe del dueño de la emisora, del propietario, en encontrar prescriptores y es probable que eso se vaya a la red.

Pero no creo que nuestro futuro sea este tsunami de reguetón, en que el ritmo es siempre igual. 

  • En mayo de 1999 publicaste en Alianza editorial ABC de la música moderna, un libro de cabecera en aquel momento para los melómanos. ¿Escribirías otro volumen? ¿Qué cambios fundamentales crees que se han producido desde entonces?

La idea de aquel diccionario era glosar todos los términos anglo, que salían en la prensa y utilizábamos, AR, indie… que se explicara, un ABC, y también mover un poco a Cátedra, que era una editora que publicaba los grandes clásicos de la literatura en castellano, moverla a otros territorios.

No existía internet por entonces. ¡Madre mía!

Publicar en un libro este tipo de vocablos servía de guía de referencia en que unos vocablos iban relacionados con otros.

Con excusas

No me he planteado ampliarlo, si me lo piden no cogeré el teléfono, así que, que no me lo pidan, porque tengo varias excusas para utilizar.

Aquello fue un trabajo de chinos, y ahora sería tremendo, porque por supuesto han surgido muchos términos más y yo creo que internet es más útil.

Ese era un libro sobre todo útil, y ahora tienen más sentido libros analíticos que un glosario, que se puede encontrar en la red.

  • La publicación de libros no ha frenado. Nosotros recibimos publicaciones de Ma Non Troppo, Cátedra, NeoSound…

Es increíble el boom de libros de música, algunos muy interesantes, otros menos, pero el que nos escuche, debe saber que hace diez años nadie quería publicar un libro musical en España.

«Yo que ya tengo algunos años, recuerdo años donde las emisoras sólo ponían música disco pero de una manera apabullante. Es verdad que algunas otras ponían sólo rock and roll. Lo que sí se está perdiendo es la capacidad de prescripción del locutor»

Andrés Rodríguez


Los libros de música no se venden

Porque ir a una editorial diciéndole que ibas a publicar un libro musical, era que te contestaran directamente: “los libros de música no se venden”.

Era el desierto total.

Ahora, pequeños editores han empezado a editar libros internacionales de música y con eso están encontrando una nueva generación, y a partir de ahí se han animado algunos escritores españoles a escribirlos.

Libros de música. Freepik

Andrés, eres un apasionado del jazz, y además sabes mucho del género… ¿Qué escuchas y a quién nos animas a acercarnos?

Soy un aprendiz, supongo que ocurre en otras cosas, pero cuanto más te acercas al jazz, menos sabes.

Aprendiz de jazz

O por lo menos yo tengo la sensación de que cada vez sé menos porque lo que me parecía una cosa pequeñita, es inmensa. 

  • ¿Vas a escribir un libro de jazz?

No, pero sí hice como 20 podcasts bajo el nombre de Doctor Jazz.

El planteamiento era una consulta médica, en la que defendía que el jazz es una música que te cura, las ansiedades y aquello que te pase. Me gustaría hacer nuevos episodios.

Tengo guiones, muchos, aunque no he grabado.

¿Un libro sobre sus aventuras editoriales?

No creo que escriba un libro sobre jazz, pero si escribo un libro en los próximos años contando mis aventuras editoriales u otras cosas, el jazz por ahí debería estar por ahí rondando.

  • En la actualidad, como comentábamos al principio, eres presidente de SpainMedia y editor de Forbes, de Esquire y de Tapas, entre otras publicaciones. ¿Cuántas horas tiene el día de Andrés?

Quizás esto también debería ser motivo de consulta.

Creo que la vida es cortísima, y los años en que uno está sano y lúcido son muy pocos. A mí me gustaría que fueran algunos más.

La curiosidad global

Entonces intento gastar mi tiempo en todas las cosas que me inquietan, y el problema que tengo es que soy muy curioso y tengo curiosidad por muchísimas cosas, entonces me voy metiendo en todos los líos que voy pudiendo, en algunos me meto y luego me doy cuenta de que no puedo.

«Creo que la vida es cortísima, y los años en que uno está sano y lúcido son muy pocos. A mí me gustaría que fueran algunos más»

Andrés Rodríguez


Y uno de ellos, desde hace 15 años, ha sido editar, que no es otra cosa más que jugarme mi propio dinero o mi propio crédito bancario en intentar llevar mis ideas a buen fin.

Yo creo que en este tiempo, lo que hemos editado en SpainMedia ha dejado huella en la historia de las revistas en este país.

Andrés Rodríguez, por JEOSM. Fotografía cedida por el entrevistado

Una fábrica de autores de revistas

En la industria editorial de revistas, todos los que trabajan en la competencia o casi todos, han pasado por nuestra casa, han aprendido aquí.

Y lo chulo de esto es que vales por lo último que hiciste ayer. El currículum sirve para bien poco, vale lo que hiciste ayer, lo que hagas mañana.

Y ese autoexaminarme cada día, quiero creer que me mantiene un poco más joven y así voy luchando contra la decadencia.

  • Alguna cuestión, para finalizar, Andrés que quieras añadir…

No tengo ni idea de quién va a leer esto, pero si lo leer alguien que una vez soñó o que sueña lo que yo soñe, que es comunicarse con la gente y que lo vio o lo ve imposible, parece que es una cosa de ricos o potentados de los medios o del establishment, no es así, no es así.

Es una cuestión de sueños o de ilusiones. Como cuando grabaron los primeros grupos de la Movida, como el que sacó los fanzines y es sobre todo una cuestión de constancia.

Más revistas de los comienzos de Rolling Stone en España

Prueba-error

Y que cuando cometes un error, que yo todos los días cometo errores, corregir. Prueba-error, seguir probando y no rendirse nunca.

Si alguien que tiene sueños tiene ilusión de abrirse camino en el mundo de los medios o de la música, que tire pa’lante y a ver si algún día nos lo cuenta.

Fotografías de Andrés Rodríguez: 1 y 2, Pablo Llorente. 3, JEOSM.

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Chema Sánchez

Soy Chema Sánchez, Chemartaco, periodista, músico frustrado y amante de todo lo que suene bien. Music and Rock es la web de análisis de canciones, críticas de libros musicales, entrevistas y crónicas de conciertos que creé en octubre de 2017, y que sólo tiene una restricción: el reguetón. Con esta web he sido finalista en los Premios 20blogs de 20minutos en 2019 y ganador en la categoría "Blog Personal" en la XIV edición, en 2020. En 2021 el blog recibió el premio al "Mejor Blog" de los VI Premios Transformación Digital de Castilla y León Contáctame en: musicandrock@musicandrock.com

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