La redención de Bruce Springsteen es una carta con su sello: Letter to you<span class="wtr-time-wrap after-title"><span class="wtr-time-number">30</span> minutos de lectura</span>

La redención de Bruce Springsteen es una carta con su sello: Letter to you30 minutos de lectura

Su mejor disco en 20 años atrapa a sus fans con nostalgia auspiciada por la pérdida pero cimentada en un sonido colosal

FICHA
Disco: Letter to you
Grupo: Bruce Springsteen y la E Street Band
Autores: Bruce Springsteen y la E Street Band
Duración: 58:17
Publicación: 23 de octubre de 2020
Grabación: Noviembre de 2019, en los Estudios Thrill Hill, de Colts Neck, Nueva Jersey (Estados Unidos)
Producción: Bruce Springsteen y Ron Aniello
Discográfica: Columbia Records

Hoy hablamos de Letter to you, de Bruce Springsteen.

Obra maestra. Es lo que pienso. Obra maestra y punto. 

Es posible que haya quien crea que esta afirmación es una exageración, quien comparta la misma opinión, o quien considere que ni es magistral ni malo, pero no es posible que Letter to you deje indiferente a los amantes del rock y a seguidores o no de Bruce Springsteen

Y no es posible que haya quien considere que es un mal trabajo. 

Y es que, ha ocurrido un hecho que no he vivido nunca desde que empecé a escuchar a Bruce en 1988: la práctica unanimidad de la crítica aplaude sin cortapisas un álbum rotundo, fresco y sincero. Aunque… seguro que si buscas, encuentras, y seguro que saldrán detractores de esta obra que sale oficialmente este 23 de octubre de 2020.

La calidad artística de Bruce Springsteen fue tan grandiosa (hablo en pasado) que las críticas negativas sobre cada nuevo trabajo van ya incluidas en el lote de lanzamiento y es que, tanto críticos como seguidores, tienen ya un criterio prefijado sobre lo que consideran que debe hacer: muchos de   ellos se quedaron anclados o enamorados de un periodo de la historia de Bruce Springsteen y, ya sea por motivos musicales o personales de su vida, quieren que el Boss haga canciones como aquellas de entonces

Imagen promocional del documental creado por Apple TV ©AppleTV

La identidad de un mito perseverante y vital

Ya  manifesté en mi opinión de Western Stars que Bruce Springsteen debe hacer lo que considere que deba hacer, porque tanto con los aciertos como con los errores se forja la identidad, y la historia personal del mito. Lo importante es ver cómo se ha levantado de sus caídas. Su actitud ha sido siempre perseverante y vital.

En los últimos años, quizá en las últimas tres décadas si cabe, siempre he escuchado comentarios denostando sus trabajos. Me acuerdo en 1988 que, si hablabas del Born in the USA  (1984), los puristas decían que era comercial y que lo mejor estaba en los 70. 

Si en 1992 elogiabas el Tunnel of Love (1987) decían que era ñoño y sin fuerza. Es curioso cómo ese disco tiene gran aceptación en la actualidad como un magnífico álbum. 

En los 90 se denostaban los discos gemelos Human Touch y Lucky Town, por no estar compuestos con la E Street Band

Además lo que se llevaba entonces era la variable grunge del rock de excelentes grupos, que por aquí tienen cabida, como Nirvana… o la dureza de los Guns N’ Roses

Actualmente Lucky Town ha ganado muchos puntos y del Human Touch hay unanimidad, al menos en la perfección de I Wish I Were Blind o la calidad de Roll of the dice. Y así podemos seguir…

Imagen promocional del disco de El Boss, tomada en Central Park, Nueva York

Lo que no entendí entonces

Tengo que reconocer que lo único que no entendí de Bruce Springsteen fue la disolución de la E Street Band en 1988. Me dolió desde el egoísmo personal adolescente de querer ver y no poder durante once años (1988-1999) a la banda de “siempre”. 

Pero con el tiempo he aceptado aquella separación; creo que fue buena para el líder, él necesitaba probar nuevos sonidos y estilos, y su momento vital era especial y único (matrimonio con Patti Scialfa y paternidad). Better Days transmite esa felicidad personal. 

Además, aquella separación trajo dos cosas buenas: la primera, que echamos de menos a la E Street Band. Pudimos apreciar, ante todo, diferencias entre los músicos de la gira de 1992-1993 y la mítica banda de Bruce

Zachary Alford no golpeaba la batería como Max Weinberg, ni teníamos el saxofón de Clarence Clemons, y Shane Fontayne no sacaba a la guitarra el sonido punzante de Steve Vand Zant o la elegancia de Nils Lofgren

A pesar de ello eran buenos músicos y en un año consiguieron aproximarse musicalmente al sonido que debían tener las viejas canciones de Bruce

La segunda cosa es la reunión en 1999 y su continuidad hasta el 2020

Segundas partes a veces son buenas

Esta reunión ha supuesto la segunda parte de la historia de Bruce con la E Street Band

El momento de ver a Bruce reunido con Max, Roy, Clarence, Danny, Nils, Garry y Steve fue mágico. Verles juntos ya era suficiente. 

Desde entonces hemos disfrutado de 21 años con nuevos discos y giras con conciertos buenos, excelentes y apoteósicos en intensidad y duración

Aquella separación fue la consolidación en el siglo XXI de la banda con la que se forjó la leyenda de Bruce Springsteen & The E Street Band (1973-1988). Podemos intuir entonces que en este primer periodo se encuentra el sonido clásico de la E Street Band, si es que existe

¿Pero cómo es ese sonido? Para algunos puede que sea el jazz-rock trovador del periodo 1973-1976, para otros el furioso, desgarrador y enérgico de 1977 a 1981 y para otros (no para los entendidos) el comercial y alegre de 1984 a 1988. 

Para mí es difícil despreciar un periodo, aunque me encanten o prefiera otros. Por otra parte, ahora tocan mucho mejor que en la etapa previa a la separación.

Vuelve el sonido E Street Band

Con Letter to you podemos afirmar que sin saber como suena la E Street Band suena a E Street Band, y ya es decir mucho. En su periodo pos-reunión, ningún disco de estudio lo ha logrado con la banda (aunque sí en los directos). 

Recuerdo que en julio de 2002, cuando se lanzó The Rising, había una campaña publicitaria que hablaba del primer disco de estudio grabado con la E Street Band desde Born in the USA (1984). La afirmación era cierta, pero querían dar a entender que ibas a encontrar ese sonido, que brillaba por su ausencia. 

Si en su momento no nos importó, fue porque el hecho de que estuvieran juntos en un disco de estudio ya era por sí mismo importante.  Además  la gira que acompañó al álbum fue memorable y enérgica. Ahora con retrospectiva se puede decir que la producción musical podía haber sido mejor pero fue como Brendan O’Brien quiso.

Furth On Up The Road me sonaba a gloria en el Madison Square Garden, en el 2000 y My City Of Ruins me ponía la piel de gallina en los conciertos navideños de 2001. Ambas canciones en The Rising no llegaron a emocionarme.

Casi perdiendo la fe

Esa es la clave. El sonido de la E Street Band es la emoción. Un amigo me ha reconocido  que lleva desde la gira de la reunión esperando que Bruce Springsteen haga algo que le emocione y han pasado tantos años que estaba perdiendo la fe: “Sé que sabe hacerlo, tuve la esperanza desde 1999 y cuando perdí la esperanza y pensé que no lo haría escucho Ghosts y me ha cambiado la opinión. Me ha emocionado como yo quería”. Ese es Bruce: ante todo es emoción, sinceridad y mucha energía

Letter to you tiene las tres cosas y por eso es una obra maestra

El Boss ha tenido que perder gente importante en su vida, a su padre, a miembros de la E Street Band como Danny Federici y Clarence Clemons, amigos personales como su asistente Terry Magovern (al que de forma póstuma dedicó la canción Terry song) o a George Theiss, guitarrista de su primera banda The Castiles para canalizar esas pérdidas y exprimir grandeza.

Canciones que golpean el corazón

Letter to you tiene doce grandes canciones que te golpean el corazón como si fueran truenos estallando por las carreteras de la memoria

Y es que los fantasmas del pasado, la muerte, la vida y la nostalgia de los buenos tiempos constituyen la tónica que da unidad al álbum. Ha hecho falta llegar al dolor humano para sacar algo magistral.

El disco tiene a su favor que se ha grabado en cuatro días, en palabras del guitarrista Steve Van Zandt, emulando el ritmo de The Beatles de hacer una canción cada tres horas

También que Bruce escuchaba las canciones la primera vez con banda sin ideas prefijadas que luego podían frenar el proceso compositivo

O que la batería de Max Weinberg suena potente y brutal, como nunca ha sonado en un disco de estudio de Bruce con la E Street Band

Lo mismo se puede decir del piano de Roy Bittan, que nunca ha sonado tan alto y claro ni ha tenido tantos momentos para lucirse desde el Born to Run

Como los ángeles

Bruce canta como los ángeles, incluso cuando parece que tiene la voz rota (el inicio de Ghosts). 

Cuenta con una producción en la que aprecias de forma clara cómo y por dónde sale cada instrumento. 

El productor Ron Aniello ha estado a la altura. 

La lírica vuelve a tener trascendencia, aunque la temática sea espiritual, fantasmagórica ante la efímera condición humana, pero que queremos que escriba una persona que está viendo que se aproxima a las últimas etapas del viaje de la vida. 

Asimismo, por primera vez, no echamos de menos a Clarence Clemons y Danny Federici, pero sentimos su espíritu en cada nota y sabemos que allá donde estén, están sonriendo y disfrutando

Oye: ¡hasta la portada!.. El fotógrafo Danny Clinch ha hecho un magnífico trabajo. Las fotos fueron hechas en el periodo que Bruce Springsteen vivió en New York a causa de los conciertos de Broadway (2017-2018)

La imagen en un Central Park frío e invernal encaja a la perfección con el mensaje fantasmal de Letter to you

Hasta parece que esa carta para ti que tiene Bruce te va a llegar esta Navidad a modo de felicitación navideña.

El disco tiene, además, un documental sobre su grabación en Apple TV.

Las canciones, una por una

One Minute You’re Here

Comienza y piensas que es una continuación del trabajo anterior Western Stars y, de hecho es así. Perfectamente podrías ponerte la canción tras Moonlight hotel. La guitarra acústica te lleva al estilo del Devils & Dust. Preciosa y dulce. Lo más suave del disco. Ya su primera frase alude metafóricamente a nuestra efímera vida.

“El gran tren negro llega vías abajo, hace sonar el silbato una y otra vez, hace un minuto estabas aquí, al minuto siguiente te has ido” (“Big black train comin’ down the track, blow your whistle long and long one minute you’re here,  next minute you’re gone”).

Es la única canción que se sale musicalmente del sonido del álbum porque es la transición  de su trabajo anterior a éste.

Letter to you

El disco iba a ser una carta para ti y la canción se concibió para ser la primera. Es lo primero que conocimos. 

En su momento no me llamó la atención ni me causó el furor de Ghosts, pero ahora la estoy disfrutando más que nunca. Gana a medida que la escuchas más. Desde el primer segundo con los golpes de la batería de Max ya sientes lo que te va a venir encima. Bruce canta  con esperanza, alegre y pausado al mismo tiempo, ante todo que no se pierda el mensaje que es una carta para ti de lo que es realmente.

“En mi carta para ti, tomé todos mis miedos y dudas, en mi carta para ti, todas las dificultades encontradas, en mi carta para ti, todo lo que encontré verdadero, y lo envié en mi carta para ti”

El primer single es sin duda una declaración de autenticidad. Bruce ya empieza esta carta manifestando, que lo que te vas a encontrar dentro es un viaje a su corazón.

Bruce Springsteen, en Goteborg (Suecia), el 28 de julio de 2012

Burnin Train

Su inicio trepidante de guitarras, piano y sonidos navideños explota con la aceleración de la batería de Max

La letra tiene influencias bíblicas, como es habitual en Bruce y volvemos al tren como vehículo conductor, algo habitual últimamente en Bruce (Downbound Train, Tucson Train, Land of hope and dramas o la primera de este álbum One minute you’re here).

Los pecados de Bruce se ven redimidos gracias al amor de la persona que acepta tus debilidades.

“Sábanas empapadas en sudor, fuera hay una lluvia incesante, cariño, estoy bendecido por tu sangre, y marcado por Caín, tómame en tu tren ardiente, tómame en tu tren ardiente, tómame en tu tren ardiente”.

Musicalmente me hace pensar que así hubiera sonado el Lucky Town con la E Street Band y va a ser enérgica en sus conciertos.

Una niña trata de rebajar el sudor del Boss en el concierto de Bergen (Noruega) el 23 de julio de 2012

Janey Needs a Shooter

Éste es el primero de los tres temas que te vas a encontrar compuestos en los 70 y nunca publicados oficialmente.

Bruce ha dicho que tenía curiosidad por cantar con la voz actual esas canciones escritas cuando era un veinteañero y que tiene material para hacerlo más veces. 

Sin duda, es una alegría para los fans que se rescaten esas canciones del olvido porque son muy buenas, sobre todo por unas letras muy en la línea de Bob Dylan

La canción empieza con una potente batería y un órgano de Charles Giordano, que cumple con creces sustituir al desaparecido Danny Federici

Las necesidades humanas de salud, la espiritualidad y seguridad marcan el destino de Janey, una chica que busca llenar su vacío con un Doctor, un cura y un policía, cuyo protagonista reafirma tener lo que  ella necesita.

“Bueno, Janey tiene un cura que le sonríe desde su púlpito de mármol, le proporciona consuelo y confesión a todas horas, en las páginas de su Biblia guarda aquello de lo que Janey se esconde, y con las puertas abiertas Janey suplica: Adéntrate, pero él lleva demasiado tiempo helándose a la intemperie. Janey necesita un tirador, ya, un tirador como yo a su lado, Janey necesita un tirador, ya, un tirador que conozca su estilo”.

Se puede apreciar en esta frase que la influencia de la educación católica en Bruce se ha manifestado desde sus primeras composiciones. Las ganas con las que canta el estribillo y  su forma de entonar en los dos minutos finales es estremecedora. Sólo por eso merece la pena.

La excepcional publicación de Letter to you, el esperado nuevo álbum

Last Man Standing

Supone el inicio compositivo del disco. Cuando Bruce estaba tocando en Broadway en 2018 murió George Theiss, guitarrista de la primera banda de Bruce, The Castiles. Bruce iba a verle en los días libres que tenía. Está pérdida le ha hecho pensar muchas veces que el es último que queda vivo de aquella banda. Ya sabíamos también que el batería murió en la Guerra de Vietnam. Bruce cogió una guitarra que le había regalado un fan y empezó a escribir sobre este hecho.

“Knights of Columbus (es una asociación católica) y bailes de bomberos, viernes noche en el pabe- llón municipal, clubs de cuero negro a lo largo de la Ruta 9, cuentas los nombres de quienes faltan, según descuentas el tiempo, rock ancestral llévame de alguna manera, a un lugar elevado, firme y estridente, a alguna parte en lo profundo del corazón de la multitud, soy el último en pie, soy el últi- mo en pie”.

(“Knights of Columbus and the Fireman’s Ball, Friday night at the Union Hall, Black leather clubs all along Route 9, You count the names of the missing as you count off time, Rock of ages lift me so- mehow, Somewhere high and hard and loud, Somewhere deep into the heart of the crowd, I’m the last man standing now, I’m the last man standing now”)

Empieza suave con una guitarra a ritmo del Tunnel of love hasta la entrada de la batería y el piano, momento en la que Bruce canta con nostalgia aquel pasado adolescente y juvenil. La canción va subiendo cuando su voz reivindica que sigue estando aquí en este mundo. Alegre y nostálgica y con un digno solo de saxo de Jake Clemons, el sobrino del gran Clarence Clemons.

Springsteen con Jake Clemons, en un concierto celebrado en 2012

The Power of Prayer

Parece ser la continuación de la anterior con diferente tono. En ésta se resalta el poder del rock a modo de oración para alegrar el alma. Poneos This magic moment de Ben E. King & the Drifters y comprenderéis porque la menciona en la canción.

“Dicen que el amor viene y se va, pero cariño sabes qué, qué sabrán ellos, estoy alcanzando el cielo, lograremos llegar allí, cariño, es el poder de la oración, cariño, ese es el poder de la oración, cariño, es el poder de la oración, última llamada, el portero cierra la puerta, ‘This Magic Moment’ fluye por la pista, mientras la voz de Ben E. King inunda el ambiente, cariño, ese es el poder de la oración”

Alegre y jovial. Y por supuesto Max y Roy sublimes. La batería y el piano es lo que marca sin duda el estilo de este disco. Para rematar tenemos el saxofón de Jake.

House of a Thousand Guitars

Comienza con un piano de musical de Broadway y suena muy similar a las dos anteriores en melodía, y sobre todo cuando entra el resto de la banda. 

Pero aquí la canción es un grito a la esperanza y una llamada a la magia de la música.

“Así que despierta y sacude tus problemas amigo mío, iremos donde la música no termina nunca, desde estadios a bares de pueblo, prenderemos la casa de las mil guitarras, la casa de las mil guitarras, la casa de las mil guitarras, hermano y hermana, donde quiera que estéis, nos alzaremos juntos hasta encontrar la chispa, que prenda la casa de las mil guitarras”.

La voz de Bruce suena celestial y majestuosa, si canta como lo hace al final en los conciertos, nos vamos a quedar atónitos. Realmente una delicia.

The last man standing, The power of player y House of a thousand guitars son una trilogía nostálgica de los tiempos de las bandas juveniles de rock, de Elvis hasta The Beatles, desde el tupé engominado a la melena hippie, desde la guitarra de Chuck Berry a la locura del festival de Woodstock

Rainmaker

La guitarra de pedales steel recuerda a The Big Muddy pero no va por esos derroteros.  

Ésta es una canción hecha con malestar

Es la política del disco

Aunque se escribió en época de George Bush, perfectamente se puede trasladar a Donald Trump. Por su temática podía haber encajado en el Magic. Y es que estamos en año electoral. Apenas a unos días de la votación en Estados Unidos.

“El fantoche dice que la noche es día y que el día es noche, dice que cierres los ojos y que te vayas a dormir, me encuentro en un campo incendiado descargando perdigones a las nubes bajas. Fanto- che, se ofrece un poco de fe, fantoche, la casa está en llamas, fantoche, coge todo lo que tengas, a veces la gente necesita creer en algo tan desesperados, tan desesperados, tan desesperados, que contratarán a un vendehúmos”

(Se traduce como hacedor de lluvia que puede ser interpretado como fantoche o «vendehumos»)

Canción a medio tiempo con un estribillo furioso y reivindicativo. Se sale de tónica alegre del álbum.

If I Was the Priest

Lo mejor del disco. Es el segundo tema escrito con anterioridad a su primer álbum que interpreta con un sonido actual. En ella comprendes los motivos por los que Mike Appel y el cazatalentos John Hammond querían lanzar a Bruce como el nuevo Dylan

Afortunadamente la cabra tira al monte y su éxito llegó de la mano del rock

La cultura católica está presente con notoriedad en cada estrofa de esta epopeya religiosa.

“La dulce Virgen María, dirige el salón Santo Grial

Donde por cinco centavos te sirven un whisky y un copón bendecido personalmente Y el Espíritu Santo, hace de anfitrión para la mayoría

Dirige el espectáculo de variedades, al que te dejan entrar gratisPero te sacuden al marchar, María oficia misa los domingos

Y vende su cuerpo los lunes, al contrabandista que pague el precio más alto

Él no sabe que se está liando con una perdedora, María es una completa yonqui, es más, es una aprovechada, y solo se ha recompuesto una o dos veces, mediante algún tipo de magia

Si Jesús fuera el sheriff, y yo fuera el sacerdote

Si mi dama fuera una rica heredera y mamá fuera una ladrona

Si papá cabalgara como pistolero, a lo largo de la línea de ferrocarril de la Fargo Hay aún demasiados chicos malos, intentando seguir el mismo camino”

Bruce recita cada estrofa como un trovador, como un juglar medieval ambientando el salvaje oeste desde la óptica católica

Una delicia lírica apoyada en un órgano y piano que te hace flotar la imaginación. 

El broche se culmina con un solo sublime de guitarra y como sigue siendo habitual en este disco, con la batería de Max.

Ghosts

Qué voy a decir de este tema. Desde que salió en Internet ha causado furor entre los fans. Es un hit.

Un éxito comercial pero de calidad

Es un himno que hará estragos en los pabellones y estadios, si el Covid-19 lo permite

Es el himno que necesitábamos de Bruce en estos tiempos

Es el himno del siglo XXI como en su momento lo fue y lo siguen siendo Born to Run o Badlands. Las imágenes que salen en el video oficial aluden a los tiempos juveniles de Bruce de los años gloriosos de la bandas de rock de los años 50 y 60

Tiene la misma temática que la trilogía ya comentada: la muerte de sus amigos, la música, bandas de rock, la aparición de los fantasmas del pasado y sobre todo reincidir en manifestar que sigue vivo. 

Bruce esta vivo y nos lo quiere decir.

“Escucho el sonido de tu guitarra, llegando desde una lejano místico,

La piedra y la grava de tu voz, llega en mis sueños y me regocijo

Es solo tu fantasma, atravesando la noche, tu espíritu henchido de luz

Te necesito, te necesito a mi lado, tu amor y me siento vivo

Estoy vivo y puedo sentir la sangre estremecerse en mis huesos, estoy vivo y estoy aquí afuera Estoy vivo y estoy llegando a casa, si, estoy llegando a casa”

Su voz rota inicial se funde con el sonido de las guitarras en un estallido de rock que te transporta con nostalgia a la juventud

La canción sube, baja, sube, baja y finalmente explota en tu corazón

El tarareo coral final disemina felicidad al compás del magnífico riff de la canción

El público espera con ganas cantarla en directo.

Song for Orphans

La tercera y última de las canciones escritas en los 70 muestra su faceta más dylaniana en el estilo de The Band

Bruce dijo que la canción va de la esperanza. Y suena a esperanza. Este es un ejemplo de excelente letra que tiene esta joya.

“Los hijos buscan a sus padres, pero todos los padres han muerto,

Las almas descarriadas buscan salvadores, pero los salvadores no duran demasiado,

Los mocosos renegados, sin rumbo y sin propósito, que viven sus vidas en las canciones, Duran el lapso de una vela, en un susurro de buenas noches, se desvanecen,

Así que libérame ahora, Mamá Grande, mientras el Viejo Leal despunta al alba,

Créeme, mi querida Linda, la aurora iluminará tu camino,

La confederación se hace ahora en mi nombre, los perros están retenidos en la bahía, La alianza necesita un brazo más fuerte, ¿Sientes tensarse tus músculos?”

La armónica de Bruce se hace notar desde el principio con una alegría que hacia tiempo no escuchábamos

El piano de Roy Bittan es otra delicia. Suena a la versión de My back pages de The Byrds

No obstante, es maravillosa.

I’ll See You in My Dreams

Es espiritual y mágica

Marcos, autor del análisis, junto a Clarence Clemons

Trata sobre todas aquellas personas que hemos perdido en el camino de nuestra vida. Bruce ha manifestado que en sus sueños sigue viendo a su padre, a Clarence Clemons, a Danny Federici y a muchos que ya no están

Junto a Danny Federici

Sus fantasmas rondan por nuestros pensamientos. 

Me ha hecho recordar con emoción a mi fallecido tío Javier, del cual he heredado más de un centenar de discos. También a ese final místico de la serie Lost y en la existencia más allá de la muerte

Bruce, ¿qué has hecho? ¡Me has hecho llorar de emoción!

“Tengo tu guitarra aquí, junto a la cama, todos tus discos favoritos y todos los libros que leíste Y aunque mi alma se sienta rota por las costuras, te veré en mis sueños

Te veré en mis sueños cuando todos los veranos hayan terminado

Te veré en mis sueños, nos encontraremos de nuevo en otras tierras Te veré en mis sueños, sí, junto al recodo del río

Porque la muerte no es el final, te veré en mis sueños”

La seriedad de su letra contrasta con la alegría de la canción

Musicalmente me recuerda al final del disco On Every Street con How long de los Dire Straits, pero con un ritmo mayor

Es alegre pero no es festiva. 

Como es el disco entero. 

Alegre sin pachanga. 

Es una alegría esperanzadora. 

El Boss está contento

Una banda majestuosa

“Bruce canta la parte For death is not the end con un sentimiento que te pone la piel de gallina”. 

La banda está majestuosa hasta el final en la que Bruce se queda en silencio para cantar en solitario I’ll see you in my dreams.

Con este mensaje esperanzador se cierra Letter to you

Se cierra la carta que Bruce ha escrito para nosotros. 

Y se cierra el ciclo autobiográfico y nostálgico que empezó con biografía, sus conciertos en Broadway y Western Stars

Es un disco compacto y casi unido en temática (a excepción de Rainmaker) y brillante en musicalidad

Tiene una producción como tiene que ser y se aprecia cada instrumento con nitidez. 

Las canciones que pueden parecer similares The last man standing, The power of prayer y House of a thousand guitars hay que verlas desde la perspectiva del conjunto, y no por separado. 

Es dentro de la obra donde cobran sentido. 

Bruce canta como nunca y la banda suena a la perfección sobre todo la batería de Max y el piano de Roy

Sin duda es lo mejor que ha hecho Bruce en muchísimo tiempo y la mejor obra de rock del siglo XXI.

Aunque el disco se grabó en noviembre de 2019 poco antes de la aparición del Covid-19 en nuestras vidas, Letter to you es un soplo de aire fresco en estos tiempos de epidemia. Ahora sólo nos queda esperar que las circunstancias lo permitan y que podamos algún día sin mascarillas poder disfrutar de estas canciones en directo.

Mientras tanto lo disfrutaremos.

Nos veremos en sueños, Bruce.

Nota

10/10

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